jueves, 15 de diciembre de 2016

La fotografía y los niños



Aún recuerdo con emoción el día que tomé mi primera foto cuando era niña, tener en las manos un artículo de "adulto", un bien inalcanzable en aquella época. Recuerdo también las instrucciones de mi padre "no gastes el carrete", "trata de que salgamos completos, con cabeza ¿eh?"; una foto desperdiciada era imperdonable en el tiempo en el cual la fotografía era una actividad costosa y reservada para aquellos momentos súper especiales. 

Hoy en día con los avances de la tecnología y la aparición de las cámaras digitales los niños pueden acercarse a la fotografía. A través de ella pueden expresarse y construir su mundo a su manera. Gracias a la era digital la fotografía es más divertida y más fácil de aprender. En el mercado existen cámaras digitales resistentes especialmente diseñadas para los más pequeños. La fotografía ofrece una gama de experiencias de aprendizajes interesantes: aprenden una nueva habilidad, les permite potenciar la creatividad, proporciona experiencias innovadoras, y les da la oportunidad de expresar ideas, pensamientos y sentimientos. 

A través de una foto, los niños aprenden nuevas perspectivas al observar y enfocarse detenidamente en aquello que quieren capturar. A edades tempranas el objetivo de la fotografía al igual que el dibujo es la expresión libre. Podemos enseñarles que hay diferentes puntos de vista, por ejemplo, una flor puede ser fotografiada desde arriba (ángulo cenital) o desde abajo (ángulo nadir); es decir buscar nuevas maneras de fotografiar un objeto o  una persona. 

A partir de los seis años se puede introducir un poco de composición como es la regla de los tercios, eso sí, no hay que ser estricto en este sentido ya que los niños rompen las reglas y esto es fantástico en sus creaciones, desbordan espontaneidad.